viernes

Huir hacia los árboles


Huir hacia los árboles


"No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse."

Gilbert Keith Chesterton


Generalmente el panorama es el siguiente: una nada muy prolongada interrumpida, muy de vez en cuando, por algún árbol solitario que corta desde éste lado la línea del horizonte. Mayores exabruptos son escasos, cuando no extraordinarios. Con todo, es la nada quién se lleva las palmas. En cada nuevo viaje que hago al sur se las arregla para asimilar una nueva parte del paisaje. Por su culpa ya no distingo arbustos ni yuyos ni postes ni alambrados. Todos son ahora una misma masa uniforme de nada. Temo que en cualquier momento mis árboles desaparezcan también, tragados por la masa, invisibles. No sé qué haría si eso llegara a suceder. Viajo contando los árboles, casi sosteniendo el aliento entre la aparición de uno y el que le sigue. En el medio del desierto de la meseta son oasis de vida para mí también. Siento que cada guanaco, liebre, ñandú o ave anónima que alcanzo a ver esta corriendo hacia los árboles, escapando de la nada, que ya es todo y está en todas partes. A veces, cuando el terreno está en declive, creo verla a lo lejos, concreta y en acción. Una ola gris, seca y pesada que se me viene encima. Lenta, si, pero segura, después de todo tiene dos mil kilómetros para alcanzarme. Y cada vez siento que se alargan más. La nada, por supuesto, lo aprovecha, cada vez unos metros más cerca.


Llegar a destino siempre es un alivio. Lo primero que hago cuando me bajo del micro es correr hasta la cola y buscar desde ahí qué tan cerca rompió esta vez la ola de la nada. Hasta dónde llegó su espuma. Me deleito cuando encuentro esas marcas, como uñas (o garras) clavadas en la tierra, arrastradas a la fuerza de vuelta al desierto.


Otra vez logré huir de la indiferencia.


H:M





1 comentario:

santy dijo...

Perdoná Harry por no haber comentado antes, pero ni lo había visto. Me gustó, especialmente una vez explicada la forma en que se te ocurrió. Me encanta la idea de la nada como algo casi tangible que avanza devorándolo todo.Y está bárbaro que puedas escribir en el colectivo.