lunes

Caricatura




Caricatura




"Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota, pero no se deje usted engañar, es realmente un idiota." –Groucho Marx

Mírenme de frente. Con la luz adecuada no van a poder ver mis ojos. Mi frente les hace sombra. Crece, desde mi infancia, sin ninguna consideración. Por momentos de manera desenfrenada. Es un bulto. Un atavismo cretácico mas apropiado para un Pachycephalosaurio que para lo que aún me atrevo a considerar un ser humano. Me gustaría poder alardear de que semejante frente debe estar ocultando un desmesurado cerebro, pero…¡Por favor!
            Siguiendo con las exageraciones, ¿Qué me dicen de mis orejas? Creo que fueron la principal causa de que me dejara crecer el pelo tantas veces. Son todo un caso médico, además de un claro tributo de mis padres a Dumbo. Por suerte, mi sobrecogedora apariencia de monstruo mantiene alejada a la gente, ya que si alguien se atreviera a acercarse lo suficiente como para, digamos, mojarme la oreja, descubriría que, al igual que mi nariz, esta es anormalmente blanda. Pura maleabilidad. Soy capaz, aún hoy, de doblarlas hasta formar un pequeño y repugnante raviol.
            No olvidemos mis “ojos de loco”, según mi propia madre y mi ex novia, o los monumentales culos de botella que tengo que usar no solo para ver algo, si no, y principalmente, para disimular aunque sea un poco, un ápice, mi también reconocida “cara de loco”.
            Ahora bien. Puede ser que en este momento, si como les pedí me están mirando de frente, no vean muchas de las cosas de las que estoy hablando. No por esto piensen que estoy exagerando, a pesar de que esto es, al fin y al cabo, una caricatura. En realidad esto se debe a que llevo años esforzándome, como un auténtico monstruo o un asesino en serie, por pasar desapercibido. Nótese al respecto mi andar encorvado y mis ropas discretas. Para esconder mi innata torpeza me volví siniestramente cuidadoso. Por ejemplo, no van a escuchar mis pasos a menos que yo quiera que lo hagan, ni van a verme llegar antes de que sea demasiado tarde, si así lo deseo. ¿Recuerdan lo que dije recién acerca de los monstruos y los asesinos seriales? Esto suele asustar tanto a la gente que muchas veces me veo obligado a disimular mi disimulo, mandándome una deliberada y estrepitosa cagada, para evitarles sorpresas desagradables, como un Yo apareciendo de repente.
            Como se imaginaran por lo que acabo de contarles, mi peso, altura, porte y abundante vello corporal hacen que me sea imposible, o al menos difícil, hacer ciertas cosas. No puedo salir a caminar de noche con una pala al hombro, con o sin justificación, sin que algún vecino aterrado llame a la policía; y si le digo a una madre con la que comparto la fila del supermercado “que bebé más lindo”, ella lo sujeta con fuerza, grita y corre, no siempre en ese orden.
            No voy a molestarme en contarles acerca de mis otras fallas, marcas de nacimiento o cicatrices, ya que son muchas y bizarras y no quisiera mal predisponerlos a conocerme. Déjenme decirles solo que ser el primogénito confirma mi teoría, según la cual yo vendría a ser alguna clase de prototipo o primer modelo con fallas. Algo así como una versión alfa, no pensada para la producción en serie. Esto debería tranquilizarlos.

¡Dejen de mirarme!




Hache Eme





1 comentario:

santy dijo...

Quedó buena la historieta harry, muy visual. Bastante cómica, aunque un tanto agresiva contra tu persona, pero sin caer en excesos.