Miedos de época
El tobogán temido de mi infancia
no era tan alto.
El perro de la casa abandonada
no era tan grande.
Mi patio de noche
nunca
fue
tan
oscuro
y debajo de mi cama no entraba ningún monstruo.
Ojala fueran tan altos, tan grandes, tan oscuros.
Ojalá entraran mil espantos abajo de mi cama.
¿En qué momento cambié aquellos miedos fantásticos
por estos patéticos,
agobiantes,
y rutinarios
miedos de todos los días?
¿En qué momento cambiaré estos miedos
por los próximos?
Hache Eme

1 comentario:
Está bueno. Me gusta como queda visualmente la primera estrofa, con algunas palabras que van torciendose. Linda la pregunta del yo lírico, algo desesperante. Parece implicita la idea de que "siempre tendré miedo"
Publicar un comentario