domingo

Tormenta, parte III


Tormenta






De repente un punto luminoso brilló en el caos que era yo en mi totalidad. Una sensación se abrió paso. Una emoción, que como no podía ni debía ser entendida escapaba a las reglas y se escurría, vigorosa, contra el torrente. Apareció de golpe, más grande que cualquier cosa, y más fuerte también, pero invisible. Irreconocible pero presente, como un objeto que se porfía en permanecer en el rabillo del ojo, como la carta robada de Poe, como tu propia nuca. En ella confluían la amenaza y la incitación latentes en lo desconocido y al mismo tiempo el calor de lo familiar más intimo. Era sobrecogedor. Tiempo después, cuando reconstruía, pude sacar una sola cosa en limpio: de alguna forma allí, gobernando el caos, estaban tus ojos.

Me desperté en una sala de cine, todavía empapado y chorreando agua por los cuatro costados. Mi mente estaba clara de nuevo, o al menos no tan turbia y, lentamente, mientras en la pantalla Ricardo Darín se alejaba en un tren a Jujuy, yo comencé a rearmar mis últimas horas a base de recuerdos fragmentados, imágenes difusas y pensamientos con ojos.

Cuando en la película cerraban la última puerta para dejar salir a los créditos yo ya, más o menos, era una persona de nuevo. A medida que el resto del público desaparecía por las salidas una idea que era mas un deseo que era en realidad una necesidad comenzó a tomar forma en mi cabeza: tenía que encontrarte esta noche.


H:M

3 comentarios:

santy dijo...

Así ahora es una historia de amor. Generalmente, esas no me gustan mucho, pero ya que esta es interesante, tenré que hacer una excepción. Confieso que esperé algo de tiempo antes de comentar en caso de que escribieras algo más. ¿Es este el final? Personalmente preferiría uno menos abierto pero este no queda mal.
Solo una cosa más: Me dio la impresión de que la palabra "porfiado" chocaba con el resto del texto, por estar en un lenguaje menos formal. Pero puede haber sido solo impresión mía. Está buena la referencia a Poe.
Lamento si mi comentario suena demasiado crítico, es solo mi humilde opinión. Tomá lo que te sirva e ignorá lo demás. Me sigue gustando la forma en que armás las descripciones e incluso me da algo de envidia ver como construis el mundo interno de tu personaje.

Harry Marauda dijo...

jajaja! me gustan muchos tus comentarios Santi. Quedate tranquilo que aca no termina la historia, solamente que todavia no estoy seguro de como seguirla. Estoy quemando borradores. La palabra porfiado no me parece demasiado formal la verdad, y si la use fue más que nada porque la lei hace poco en un poema de borges y me quedo gustando como sonaba.
Aca estamos me parece ante la diferencia entre tu forma de escribir y la mia. tus historias se desarrollan por sobre el personaje y lo involucran. son acontecimientos, son fenomenos a veces. Las mías generalmente suceden por adentro, y quizas carezcan de significado para otro que no sea el protagonista. la verdad a mi tambien me da un poco de envidia tu forma de escribir, porque a veces siento que escribo sobre nada.

santy dijo...

Me das más credito del que merezco ¡Y eso me encanta! No había leído las respuestas a comentarios anteriores, así que no sabía si continuaba. Empiezo a tener un leve deseo de leer a Borges, pero ya se me pasará. Tengo una docena de libros para leer que nada tienen que ver con la facultad, y me gustaría terminar alguno de esos primero. En cuanto a lo de formas de escribir, haceme acordar que te preste "Si una noche de invierno un viajero". Esta buena la forma en que calvino escribe diez historias con estilos tan distintos en un mismo libro. Y no es que escribas sobre nada, solo que escribís sobre cosas más abstractas que yo. Escribir sobre nada probablemente requiera un gran esfuerzo deliberado en esa dirección, pero podría ser interesante. No estoy seguro de que se deba comentar varias veces una misma entrada, pero tenia ganas de hacerlo de todos modos.